Las cuencas, fuentes esenciales para que fluya la vida

¿Sabes qué es una cuenca, dónde están y por qué son importantes? ¿Sabes cómo podemos cuidarlas? Aquí te contamos cómo hacerlo.

¿Qué es una cuenca?

Una cuenca es cualquier espacio o territorio donde el agua lluvia se drena cuesta abajo hasta encontrarse con una gran cantidad de agua: un arroyo, un río, lago o humedal. Su caudal (cantidad de agua y cómo se mueve) está regulado por la vegetación y el suelo. Las cuencas pueden ser muy grandes y extenderse miles de kilómetros, o pueden ser tan pequeñas como un solo valle.

¿Por qué es importante cuidar nuestras cuencas?

Porque las cuencas favorecen el abastecimiento de agua, alimentan los bosques, las plantas y la vida silvestre; ayudan a mantener el suelo fértil y respaldan la autosuficiencia de las comunidades.

Con su cuidado estamos asegurando la conservación de los recursos naturales, para garantizar en un futuro una mayor cantidad de agua, es decir evitar que se agote cada vez más.

¿Qué acciones afectan principalmente a nuestras cuencas?

La construcción de caminos y casas sin un debido estudio del terreno y el impacto que se pueda generar, las explotaciones petroleras y mineras sin un adecuado estudio del suelo, la agricultura industrial y las fábricas que producen sustancias tóxicas que puedan contaminar el agua.

¿Por qué es importante cuidar nuestras cuencas?

¿Qué situaciones cotidianas afectan a las cuencas?

¿Qué situaciones cotidianas afectan a las cuencas?

  • Uso abusivo de fertilizantes y otros agroquímicos en la agricultura
  • Falta de tratamiento de aguas residuales
  • Carencias de saneamiento
  • Erosión del suelo
  • Tala de árboles
  • Extracción excesiva de agua
  • Cambio climático
  • Especies invasoras
  • Pesca excesiva
  • Contaminación

¿Qué podemos hacer para cuidar las cuencas?

  • Mantener saludables los bosques
  • Aplicar métodos sostenibles para mantener la tierra fértil
  • Eliminar los desechos de manera segura (reciclar y reutilizar, para así producir menos basura)
  • Construir casas, caminos y asentamientos sin cambiar el curso natural de las aguas que fluyen por las cuencas y sin causar erosión

Actos sencillos con los que puedes darle más vida al agua

Uso del agua en césped y jardines: es mejor hacer un solo riego, que varios. El césped necesita aproximadamente menos de 1 litro de agua semanal. Si el clima es muy caliente, aplica solo un poco de agua cada tres días.

El cuidado de tu jardín: para medir la cantidad de agua, pon una lata de atún en el césped mientras riegas. Cuando la lata esté llena de agua, detén el riego.

Poda tu césped con frecuencia: deja los cortes de hierba sobre el césped, esto le proveerá nutrientes que equivalen a una o dos aplicaciones de fertilizantes anualmente.

¿Cuándo regar?: el mejor momento para regar las plantas es temprano en la mañana o en la noche, así se reduce la evaporación. Para controlar hacia dónde va el agua, riega cuando el viento no esté soplando.

Cuencas para la vida

 

Poniendo en práctica estas recomendaciones ayudarás a proteger los bosques, las cuencas hídricas y sus beneficios ambientales. Con pequeños actos sumamos más vida al agua.